La nueva normativa europea permitirá consultar información sobre la composición, el rendimiento y la vida útil de las baterías, un cambio relevante también para el mercado de vehículos de segunda mano.
A partir del 18 de febrero de 2027, las baterías de los vehículos eléctricos que entren en el ámbito de aplicación de la normativa europea deberán disponer de un pasaporte digital. Este documento reunirá información técnica y ambiental para facilitar la trazabilidad de las baterías, mejorar su gestión al final de su vida útil y ofrecer más transparencia a fabricantes, talleres, compradores y otros profesionales del sector.

Constantinescu, B. (s. f.). Electric car charging station [Fotografía]. Canva. https://www.canva.com/
¿Qué es el pasaporte digital de las baterías?
El pasaporte digital de las baterías, conocido como Battery Passport, es un registro electrónico previsto en el Reglamento europeo de baterías (Reglamento UE 2023/1542). Su objetivo es identificar cada batería y facilitar el acceso a información relevante durante las diferentes etapas de su vida útil, desde su fabricación hasta su reutilización o reciclaje.
La obligación comenzará el 18 de febrero de 2027 para las baterías de vehículos eléctricos, las baterías de medios de transporte ligeros —como bicicletas y patinetes eléctricos— y las baterías industriales con una capacidad superior a 2 kWh que se introduzcan en el mercado o se pongan en servicio dentro del ámbito previsto por la normativa.
El pasaporte estará vinculado a la batería mediante un código QR. La información disponible dependerá del tipo de dato y del perfil de quien lo consulte, ya que determinados contenidos serán públicos y otros estarán reservados a profesionales y organismos autorizados.
¿Qué información incluirá?
El registro recogerá datos que permitirán conocer mejor las características y el estado de la batería. Entre ellos figurarán la identificación del fabricante, las especificaciones técnicas, la capacidad, el rendimiento, la durabilidad, los materiales utilizados y la información relacionada con la reparación, la reutilización y el reciclaje.
También contemplará información sobre el estado de salud de la batería y determinados datos relativos a su utilización, cuyo acceso estará sujeto a las condiciones establecidas en el reglamento.
Estos datos pueden resultar especialmente útiles para valorar la capacidad de una batería para almacenar energía y su evolución con el paso del tiempo. En el caso de los vehículos eléctricos de segunda mano, disponer de información fiable sobre su estado puede ayudar a compradores y vendedores a evaluar mejor el vehículo antes de cerrar una operación.
¿Cómo afectará a la compraventa de vehículos?
La implantación del pasaporte digital puede aportar más transparencia al mercado de vehículos eléctricos usados. La batería es uno de los componentes más importantes de estos automóviles y su estado influye en la autonomía disponible, las necesidades de mantenimiento y el valor del vehículo.
Sin embargo, el pasaporte no sustituirá los trámites administrativos necesarios para comprar o vender un coche. El cambio de titularidad seguirá siendo obligatorio y deberá realizarse conforme a los requisitos de la Dirección General de Tráfico (DGT).
Por ello, quienes adquieran un vehículo de segunda mano deberán prestar atención tanto a la documentación administrativa como a la información técnica disponible. Comprobar que los datos del vehículo son correctos y conocer el estado de sus componentes puede contribuir a realizar una compra más informada.
Una medida para mejorar la trazabilidad y el reciclaje
Además de facilitar el seguimiento de las baterías, esta iniciativa busca favorecer una gestión más sostenible de sus materiales. La información sobre su composición y las posibilidades de recuperación permitirá mejorar los procesos de reutilización y reciclaje, en línea con los objetivos europeos de economía circular.
La responsabilidad de crear y mantener actualizado el pasaporte corresponderá al operador económico obligado por la normativa, no al conductor particular.
¿Qué deben tener en cuenta los conductores?
Por el momento, los propietarios de vehículos eléctricos no tienen que realizar por su cuenta ningún trámite general para obtener este pasaporte. La obligación se aplicará a los operadores responsables de las baterías incluidas en la normativa a partir de la fecha prevista. En paralelo, quienes compren o vendan un vehículo deberán seguir cumpliendo con las obligaciones habituales de tráfico y comprobar que la transferencia se realiza correctamente.
Desde Tráfico24 te ayudamos con los trámites relacionados con tu vehículo, como transferencias, notificaciones de venta, bajas temporales y duplicados de documentación, para que puedas gestionar estos procedimientos de forma sencilla sin necesidad de desplazarte a la DGT.



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